Los beneficios de la música
Los beneficios son innumerables, y son los
niños los más sensibles a sus efectos. Estudios demuestran como la
música puede mejorar las habilidades intelectuales de los más pequeños.
En la Universidad McMaster en Canadá, psicólogos llevaron a cabo un
estudio entre niños de 4 y 6 años de edad, a través de la enseñanza
musical extra escolar lograron demostrar los beneficios de ésta en
cuanto a la sensibilidad y la memoria de los niños, pues al parecer
estimula las conexiones neuronales del cerebro.
Por su parte la psicóloga Virginia González señala, “entonar canciones a los bebés, incluso antes de haber nacido, y escuchar música con ellos, además de producir cambios a nivel fisiológico, desarrolla un fuerte vínculo afectivo, que estimula su inteligencia emocional.
Asimismo, a nivel psicológico, despierta, estimula y desarrolla
emociones y sentimientos que pueden modificar el estado de ánimo del
oyente y promoverle a la reflexión, además de fomentar el autocontrol”.
Añade que los beneficios intelectuales van desde la capacidad de
atención y concentración, hasta un mejor rendimiento en el trabajo;
estimula la memoria, el análisis, la síntesis y el razonamiento, y por
lo tanto, el aprendizaje.
El método Suzuki
Se refiere a un método de aprendizaje de
música para niños, el cual contempla varios instrumentos incluso canto.
Fue creado por un violinista japonés que es además filósofo y pedagogo,
permite a los niños, aunque sean muy pequeños, desarrollar sus
habilidades musicales. Basado en el principio del lenguaje maternal, el
método Suzuki enseña música mediante el juego e implica a los niños a
escuchar cada día alguna melodía. Respetando el ritmo de asimilación del
niño, este método le permite descubrir, experimentar y desarrollar su
sensibilidad musical. “Suzuki manifestaba que en su experiencia como
profesor había constatado que el recién nacido se va adaptando a su
ambiente para poder vivir y en ese proceso va adquiriendo variedad de
aptitudes, de ahí el beneficio de empezar a estimular cuanto antes, al
contribuir a la adaptación del niño a su medio, los resultados serán
óptimos”, indica María Pilar Carrasco en el libro Cómo educar a tus
hijos con la música.
Estimulándolo desde el vientre
El bebé escucha los sonidos externos
durante la gestación. Por lo tanto, al nacer, es capaz de reconocer las
melodías o canciones preferidas de sus padres. La música tiene el poder
de relajar al bebé y de activar el conjunto de sus funciones cerebrales y
físicas mientras está en el útero de la madre. “La música rítmica lo calma y la estridente, lo excita; siente, escucha y aprende. Y en el último trimestre,
es capaz de recordar sonidos y de reaccionar ante estímulos. Por ello,
la estimulación prenatal es fundamental para su progresivo desarrollo”. Comenta la Psicóloga Virginia González. A su vez permite
que el bebé descubra emociones y se sienta seguro. Estos sentimientos
reaparecerán cuando el bebé abandone el vientre de la madre.
Se ha demostrado que la música clásica
estimula la concentración del bebé y le permite desarrollar la facultad
de escuchar y su creatividad. Además, le ayuda a conocer mejor el mundo
que le rodea. Es recomendable que, al momento de dormir, el bebé escuche
una melodía que ya ha escuchado antes, una pieza de música clásica o
una canción de cuna, la voz de la madre es la melodía preferida de los
bebés. “Cuando una madre canta y le habla a su hijo nonato, lo expone al
sonido y matices de su voz. Debido a esta exposición diaria al canto,
el bebé de inmediato reconoce la voz de su madre al nacer”, dice
Sharlene Habermeyer en su libro Cómo estimular con música la
inteligencia de los niños. En este sentido señala que un niño recién
nacido finalizando su primera semana de vida ya es capaz de identificar
la voz de su madre de entre un grupo de voces femeninas.
Mozart para los niños
Estudios científicos avalan la influencia
que tiene la música de Mozart sobre los niños. Brindándole mayor
desarrollo intelectual y creativo. Es por ello que el músico y autor del
libro “El efecto de Mozart para niños”, Don Campbell, ha seleccionado
algunas de las mejores composiciones de Mozart para estimular las mentes
de bebés y niños, además de proporcionar un ambiente de paz y
tranquilidad. Cambell sostiene que los estudiantes que escuchan al menos
diez minutos de una Sonata para piano en "re mayor" de Mozart,
inmediatamente antes de hacer los exámenes para medir el coeficiente
intelectual, tienden a obtener mejores puntajes en las pruebas. Señala
en su libro que se han realizado numerosos estudios analizando el
fenómeno. Los ritmos, melodías y sobre todo las frecuencias de los
patrones en las composiciones de Mozart estimulan y recargan
las regiones creativas y motivadoras del cerebro. Sin duda alguna esta
música relaja y mantiene atentos a los bebés.
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