El diseño atraviesa hoy distintos escenarios. Sin duda, el panorama económico y político a nivel local y global ha limitado el consumo de productos del mundo del diseño en pos de la adquisición de elementos básicos. Sin embargo, la directora de la Escuela de Diseño de Interiores de la Universidad del Pacífico, Carolina Montt, plantea que también existen expectativas optimistas frente a la posibilidad de desarrollarse en nuevos y originales campos de acción, donde hay lugar para la industria del diseño.
“La vivienda y el hogar se ha ido convirtiendo en un espacio de creatividad individual, con posibilidades de experimentar y auto realizarse, donde las empresas se han atrevido a proponer nuevas posibilidades de diseño, que poco a poco han ido introduciéndose hacia nuevos sectores, más allá del ámbito doméstico”, afirma la arquitecto.
Así, hoy nos encontramos frente a propuestas para el diseño del hogar muy diversas, que van señalando la evolución de las tendencias. “Estamos en una época de cambios, donde las empresas de consumo de productos para la vivienda y el hábitat deben tomar decisiones frente a las ofertas y propuestas de diseño que dan cuenta del escenario de transformaciones sociales”, indica la docente.
Sobre las propuestas de interiorismo, la experta señala que las tendencias actuales seguirán proyectándose para los próximos meses, comprendiendo que las tendencias en este ámbito tienen una dinámica distinta respecto a otras como las del diseño de moda o vestuario, que son de menor duración y que incluso pueden tener vigencia por solo una temporada.
Sin embargo, en esto juega un rol clave el consumidor de hoy, que se reconoce como un comprador inteligente. “Es un consumidor que demanda cada vez más calidad, responsabilidad social, precio y garantía, entre otros atributos de la marca, lo que resulta para el mercado cada vez más complejo de satisfacer”, asegura la directora de la Escuela de Diseño de Interiores de la U. del Pacífico.
“Esto marca una preferencia por productos de diseño que reduzcan al mínimo su impacto ambiental, así como la búsqueda de modelos alternativos en estilo de vida, lo que el mercado ha ido atendiendo. La vivienda, así, se convierte en un contenedor flexible, donde las personas realizan diversas actividades: trabajo, descanso, alimentación y ocio, donde los productos se adaptan a esta nueva situación”, agrega Carolina Montt.
En este sentido, la especialista comenta que “los diferentes tipos de familias de hoy, que desmitifican el concepto de familia tradicional, también son una referencia significativa para la industria del diseño, que hoy presenta una pluralidad visible y nuevas formas de convivencia marcan proyectos e ideas”.
Por lo mismo, Montt señala que hoy los productos del hogar deben ser versátiles y adaptarse a la forma de hacer nuestras actividades. “Se encuentran espacios transformables, cuya tendencia no solo se desarrolla al interior de la vivienda, sino también en el espacio de la ciudad. Se trata de visualizar el espacio urbano como un espacio de reunión y convivencia cotidiana”, dice.
Las nuevas formas de relacionarnos también han llevado a cambiar el protagonismo de algunos de los espacios de los hogares. “Así como el baño fue el centro hace algunos años atrás, hoy la cocina se constituye como el espacio principal, donde se canaliza la creatividad y experimentación, cuya tendencia seguirá manifestándose en los próximos meses. Es un espacio de encuentro, de conversación, de compartir, de trabajar y estudiar, tomando cada vez mayor protagonismo en la vida cotidiana, conformándose como un lugar importante dentro de la estructura familiar”, asevera.
En el ámbito laboral, la directora de Diseño de Interiores de la U. del Pacífico explica que con el aumento del trabajo móvil y el cambio del concepto de ocio ha llevado a llevado a que los espacios privados y públicos vayan modificándose, lo que impulsa una visión diferente para los creadores del área. “Esto ha llevado al diseño de equipamiento para el hogar accesible, permitiendo la personalización de los productos y su adaptación a las distintas funciones de la casa”, declara.
Por otro lado, la adaptación de los espacios a distintas funcionalidades y la personalización de los objetos es una tendencia que se ha ido introduciendo también en el ámbito laboral. “Las empresas se han ido abriendo a la gestión creativa de las capacidades personales y la colaboración entre las distintas unidades de su organización de forma de crear equipos con perfiles diferentes”, confirma.
Identidad y tecnología
Para la experta, hoy asistimos a un momento de reflexión acerca de nuestra identidad, en el que participan tanto diseñadores como empresas latinoamericanas, asiáticas y europeas. “Surgen movimientos que revindican lo local, donde los usuarios valoran los productos que hacen referencia a lo cotidiano y a la cultura de cada país. Entran en juego aspectos éticos del diseño, no sólo desde la dimensión cultural de cada localidad, sino también del uso de recursos y procesos productivos, donde se valoran los métodos de fabricación tradicional”, asegura.
Si bien esto no es una tendencia nueva, Carolina Montt plantea que sí es emergente desde el punto de vista de las empresas que realizan productos para el hábitat, las cuales apelan a la propia historia para dar valor a sus productos. “Sin embargo, esta tendencia también va promoviendo la interacción entre distintas culturas, que poseen diversas formas de habitar. Desde esta mirada, nos situamos ante una tendencia bastante extendida y que estará cada vez más presente por la propia dinámica de los países emergentes con capacidad de proyección global”, señala.
Asimismo, los avances tecnológicos han tenido y seguirán teniendo un impacto importante en el ámbito doméstico. “Esto permitirá que las funcionalidades del hogar no tengan necesariamente que controlarse desde su interior, porque el usuario puede tener su control desde cualquier lugar. La incorporación de los smartphones ha ido modificando la forma en que nos relacionamos con la tecnología, ya que nos permiten acceder a información sobre nuestra vivienda y poner en contacto nuestro hogar con el exterior. Ya existen algunas aplicaciones para controlar la iluminación y cerraduras de la casa”, acota.
Otro aspecto clave será el crecimiento de los sistemas domóticos para favorecer la accesibilidad a todas las funcionalidades de la casa. “En los últimos años han surgido productos y electrodomésticos inalámbricos, y el mercado ha comenzado a dar respuesta a la demanda tecnológica de la casa. En este sentido, el mobiliario y equipamiento de la vivienda deberá articularse con otras funcionalidades, más allá de las que conocemos tradicionalmente, debiendo los diseñadores trabajar de manera integrada con las compañías electrónicas. Es una oportunidad de crecimiento futuro, donde los diseñadores deben asumir el compromiso de aportar al crecimiento tecnológico”, finaliza la directora de la Escuela de Diseño de Interiores de la Universidad del Pacífico.
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