1 Desde pequeños es importante enseñarles a los niños el valor del respeto hacia las demás personas, sin importar color, religión o cualquier otra diferencia, que simplemente los hace especiales. Tú eres, como padre, el principal ejemplo a seguir por tu hijo. Es decir, que si tú eres una persona poco tolerante entonces él quizás imite ese comportamiento fuera de casa. Aprendamos juntos en familia sobre el respeto, la tolerancia y el valor de cada uno en la sociedad.
2 El niño debe entender que siempre habrá consecuencias de nuestro comportamiento. Que si actuamos mal habrá consecuencias graves en el hogar, en la escuela y en la comunidad. El hostigamiento o bullying es inaceptable y como tal debe entenderlo el pequeño.
3 Vigila su comportamiento. Si tu hijo tiene una conducta agresiva en el hogar, con sus hermanos u otras personas, probablemente esté replicando este comportamiento en la escuela u otros lugares. Enséñele maneras más adecuadas, no violentas, de reaccionar, canalizar su ira e indagar desde donde se genera, pues probablemente algo estamos haciendo mal en casa. Si la situación se vuelve crónica lo mejor es que lo lleves a un especialista para atacar con tiempo el problema.
4 Conoce sus amigos y el grupo social donde se desenvuelve, estos factores pueden ser la clave del comportamiento de tu hijo. Habla con los padres de los amigos y compañeros de tu hijo, con los maestros y las personas más cercanas a él después de ti. Te recomendamos que lo lleves a otras actividades fuera de la escuela, preferiblemente que sean del agrado de él, futbol, arte, lo que sea y donde sea que pueda relacionarse con otro tipo de personas.
5 En ocasiones nos enfocamos solo en las cosas negativas de nuestros hijos olvidando fomentar el buen comportamiento reforzando las cosas positivas que tiene el pequeño. Presta atención cuando tu hijo se comporte bien y cuando manejen situaciones de manera constructiva o positiva, reconócelo y felicítalo por ello.
6 Autoanalízate, no olvides controlar tu comportamiento. Está atenta y fíjate cómo le hablas a tu hijo y cómo reaccionas a tus emociones fuertes cuando él o ellos están cerca.
7 Por último, el amor y el cariño es fundamental para entablar una relación de confianza con tus hijos. Siempre en un marco de respeto, de derechos y de deberes, amar en equilibrio. Pero siempre en cada ocasión demuéstrale cuánto lo amas y lo importante que es su presencia para toda la familia.
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