Comenzando a amamantar
“Lo ideal es darle el pecho dentro de la
primera media hora después de nacido, porque así el niño sentirá el
calor de la madre y le aprovechará el calostro -nombre que recibe la
leche materna en sus primeros 5 días, la cual es rica en anticuerpos y
proteínas-”, señala la pediatra Lenny Mujica. La madre y el niño, señala
la especialista, deberían estar en contacto piel con piel y sin
separarse durante las dos primeras horas. De esta forma el bebé llegará
hasta el pecho y se agarrará espontáneamente. Puede quedarse dormido y
en cuanto se despierte nuevamente colocarlo en el pecho de mamá y a
partir de ese momento cada vez que el niño quiera, hay que darle el
pecho. No hay que alarmarse si parece no sacar nada, explica Mujica,
cada vez que el bebé se amamante, la leche "bajará" antes y será más
abundante, “es importante saber que cuantas más veces se amamante al
niño, más leche producirá la madre, este reflejo de succión envía una
información al sistema nervioso central y éste emite una respuesta a las
glándulas mamarias -mayor producción láctea- influenciada además por el
aspecto psicoemocional que comprende el querer amamantar al bebé”,
dice.
Por otra parte en algunos casos la
lactancia materna no se puede comenzar inmediatamente. De ser así se
debe comenzar a amamantar tan pronto las circunstancias sean aptas.
Cuando se trata de bebés prematuros probablemente no puedan ser
amamantados hasta que no esté el recién nacido lo suficientemente
maduro. En estos casos algunos especialistas recomiendan extraer la
leche para alimentarlo con una sonda naso-gástrica o biberón.
¿El chupete es conveniente?
El bebé no necesita chupetes, afirma la
Dra. Mujica, “al menos los primeros días de nacido no conviene darle
nada en biberón, pues podrían producirle la llamada confusión
tetina-pezón", explica que no es lo mismo succionar de una tetina que
del pezón. Al bebé le resulta más fácil la tetina y puede rechazar el
pecho, y lo más probable es que no aprenderá a agarrar el pecho de forma
correcta. Claro está que existen condiciones especiales en las que se
debe usar el biberón.
¿Cuánto tiempo debe estar el bebé en cada pecho?
Según señala la especialista, lo ideal es
esperar a que suelte el pecho espontáneamente. Sin embrago, para algunos
niños es suficiente mamar de un solo pecho. “Si después de que el niño
haya mamado la madre nota que el pecho está todavía lleno, deberá
extraer la leche con un sacaleches para mantener la producción de leche y
evitar la aparición de mastitis. Esta leche extraída se puede congelar y
guardar para cuando tenga que usarla”, expresa Mujica.
En general un niño recién nacido puede
comer de 8 a 12 veces en el día, con un tiempo promedio de 10 a 15
minutos por pecho. Sin embargo, esto varía según el tamaño (peso) del
bebé y sus patrones de alimentación. Lo importante es que el niño no
pase más de un tiempo prudente sin comer, por esta razón muchos
especialistas recomiendan dar el pecho “a demanda”, olvidando el reloj y
los horarios estrictos, con el tiempo el niño irá estableciendo sus
horarios cada vez más definidos. La excepción está dada para el caso de
bebés más pequeños, donde se procura que no transcurran más de 3 horas
entre una y otra mamada, a fin de evitar la hipoglucemia.
Beneficios para el bebé y para mamá
A juicio de Mujica, los niños alimentados
del seno materno presentan un riesgo menor de catarros, alergias,
eccemas (dermatitis atópica), enfermedades respiratorias e intestinales
en general. La leche materna es de fácil digestión y no presentará
alteraciones nutricionales. Es rica en proteínas como: lactoferrina,
taurina, caseína, inmunoglobulina A secretora, aminoácido, lípidos,
carbohidratos, vitaminas y minerales. En cuanto a la madre, asegura la
pediatra, proporcionará una mejor recuperación tras el parto previniendo
hemorragias, así como perder peso de forma más fácil porque al producir
leche se consumen más calorías.
¿Hasta qué edad se le debe dar leche materna al bebé?
Según La Organización Mundial de la Salud
es recomendable que el niño tome el pecho como único alimento durante
los seis primeros meses de vida. No es recomendable introducir ningún
tipo de alimento antes de los seis meses de edad, después se irán
introduciendo alimentos de forma progresiva, según vaya indicando el
pediatra, pero manteniendo la lactancia hasta que la madre y el niño lo
deseen. “El mejor sistema es hacerlo poco a poco, porque es la forma
natural de destetar. Cuando el niño ya tenga 2 años aproximadamente, se
debe ofrecer siempre primero el alimento que se quiera ofrecer y luego
el pecho ya que podría perderá el interés por los alimentos que
garantizarán mayor carga energética y nutritiva. Se debe dar pecho con
menor frecuencia, así, poco a poco producirás menos leche hasta que se
te agote espontáneamente”, indica Mujica.
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