miércoles, 10 de junio de 2015

La homeopatía y los niños







l uso de la medicina alternativa se ha ido incrementando en los últimos años. Probablemente por ser de fácil acceso e inofensiva es que un gran número de padres someten a sus hijos a tratamientos homeopáticos, cuya efectividad, en conjunto con tratamientos convencionales, ha sido demostrada y aceptada por el ámbito científico.

¿Qué es la homeopatía?
La palabra Homeopatía corresponde a dos palabras griegas que significan"sufrimiento similar", de allí se deriva el principio más importante de la Homeopatía: la ley de semejanza. Esta ley señala que debe elegirse un medicamento capaz de producir por sí mismo una afección semejante a la que se pretende curar, es decir, "lo semejante cura lo semejante". Puesto que el remedio es similar al problema, la terapia homeopática estimula el cuerpo para que responda ante la enfermedad y la cure.
Edward Shalts en el libro “El gran libro de homeopatía para niños”, dice: “Una sustancia que causa una combinación de síntomas en un individuo sensible y sano curará síntomas similares en el enfermo”. Además explica que se trata de una terapia médica que utiliza sustancias naturales diluidas lo que estimula la capacidad de sanación natural que posee el organismo humano.

Sanando a los pequeños
La homeopatía resulta más efectiva en los niños, ya que es un nuevo organismo que no ha sido sometido de forma constante al efecto de los fármacos, los cuales interfieren en las reacciones fisiológicas normales. Es recomendable usarla en los pequeños de manera preventiva, ya que actúa potenciando la capacidad de defensa natural. Shelts indica que esta medicina alternativa ha demostrado su eficacia curativa en tratamientos de enfermedades agudas en niños, “los cólicos, la fiebre y las infecciones del oído, al igual que en el tratamiento de enfermedades crónicas, como el asma, la depresión y las alergias”. La homeopatía tiene además la capacidad de aliviar los efectos de los tratamientos más radicales de la medicina convencional.“Los remedios homeopáticos tienen una historia médica de más de doscientos años que demuestra que proporcionan ayuda individualizada y curan con mucha eficacia numerosas enfermedades sin provocar efectos secundarios o complicaciones”. Dice Shalts.

El tratamiento
Es aconsejable que los tratamientos homeopáticos en niños menores de dos años sean en glóbulos, para que sean disueltos en agua o leche, si es posible en el biberón. A los niños mayores de dos años se les indica tomar un tratamiento en gotas que se disuelven en agua, leche o jugo, ya que poseen un contenido alcohólico de 45 grados. La acción del tratamiento homeopático en casos de enfermedades agudas suele ser rápida. En los cuadros crónicos, no importará cuán prolongado sea el tratamiento puesto que la homeopatía no presenta efectos secundarios ni contraindicaciones. Sin embargo, será un experto el encargado de indicar el tipo de tratamiento que más favorezca la salud del niño y si es necesario complementar los beneficios de la medicina homeopática con la medicina tradicional.

Un estudio realizado en Estados Unidos señala que el 30% de los niños sanos y el 50% de los niños que padecen enfermedades crónicas usan algún tipo de tratamiento alternativo.

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