miércoles, 20 de enero de 2016

Cómo detectar los celos en los niños

Si bien porque recibieron la llegada de un hermanito, o está en casa el primito de la misma edad, incluso cuando mamá o papá tienen una nueva pareja, porque son padres divorciados, los celos suelen aparecer en los más pequeños de manera repentina pero muy obvia. Es una situación para la que se necesita mucho tacto pero que los más grandes deben controlar antes de que genere un trauma mayor.

Los primeros signos que muestra un niño que se siente desplazado por su hermano es el retroceso en su evolución natural: se hace pipí en la cama, pide el biberón cuando ya hace tiempo lo había dejado, vuelve a chuparse el dedo, desea meterse en la cuna o el coche de los más pequeños, comienza a ser agresivo en el colegio o a hacer pataletas por primera vez, y es que allí descarga su rabia y su frustración. El pequeño, sin duda, está manifestando que necesita atención.

Muchas veces se ponen desobedientes, brincan, corren, rompen lo que nunca antes habían siquiera tocado; es como decir “yo estoy aquí”. Cuando el niño se porta como un santo, los padres ni lo ven, pero cuando hacen travesuras se interesan en ellos reprendiéndolos. Entonces el niño siente que de esa manera capta la atención y continúa actuando de forma inadecuada.

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