Muchas mujeres en Chile no saben preparar esta zona del cuerpo y se enteran cuando ya los problemas existen.
Ximena Ramírez, es mamá de tres niños. El primero nació cuando ella tenía 30, el segundo 33 y el tercero 39. A estas alturas la incontinencia urinaria ya era un problema para ella, “salía de mi casa y tenía que organizarme en base a que donde fuera, hubiera un baño cerca”, comenta Ximena.
Esta es una preocupación importante en el momento de ser mamás, debido a que el embarazo puede producir algunos problemas a nivel de la musculatura de esa zona del cuerpo que es necesario tener en cuenta.
Para Carolina Silva, Kineseologa especialista en disfunsiones del piso pelviano “Este sector de nuestro cuerpo está formada por músculos, ligamentos y otros tejidos que se encuentran ubicados alrededor de los genitales y cierran la parte inferior del abdomen, sosteniendo el peso de los órganos que están dentro de la pelvis como la vejiga, el útero y el recto”, explica la especialista.
Ximena vivió con este problema durante cuatro años, a pesar de plantearselo a su ginecologo, el mismo, solo le comentaba que hiciera ejercicios de XX, pero el problema no pasaba. Fue así como decidió buscar una segunda opinión y conoció a Carolina Silva. “ Desde ahí todo fue fácil. Carolina me acogió super bien, escuchó mi problema y comenzamos a hacer ejercicios. Al principio no era fácil porque debe ser todo igual que en una consulta ginecologica, pero me acostumbré rápidamente y trabajamos en conjunto durante cuatro meses. Momento que interrumpimos el tratamiento porque quedé embarazada de mi tercer hijo”. Cuenta Ximena recordando su experiencia.
Por su parte, Carolina Silva, explica “Durante el embarazo, estos músculos se ven muy afectados por el gran peso que supone el crecimiento del bebé dentro del útero, lo cual puede causar un gran debilitamiento muscular que puede traducirse posteriormente en imposibilidad para retener la orina (incontinencia urinaria) u otras disfunciones. El parto natural también genera gran distensión o elongación exagerada de los músculos del piso pélvico que puede disminuir la capacidad de contracción de estos tejidos y desencadenar problemas en cuanto a sus funciones como sostén y sexual”, aclara la Kinesióloga especialista en disfunciones del piso pelviano.
Actualmente Ximena puede vivir y salir tranquila, ya no organiza su tiempo en relación a la cercanía de un baño. “Ahora salgo libre, puedo aguantar hasta cuatro horas, que es lo que debe manejar un adulto”, relata.
Así com la experiencia de Ximena y otras es que durante el periodo de gestación es muy importante preparar adecuadamente esta zona muscular, ejercitando y entrenándola para favorecer su pronta recuperación tras el embarazo y parto. Frente a esto, Carolina Silva entrega algunos datos del cuidado que se debe tener:
Primero, se deben adquirir hábitos saludables que protejan a estos músculos de lesiones preservando así su correcto funcionamiento. Para esto es importante, por ejemplo, ubicar SIEMPRE durante la evacuación intestinal, un piso en el baño debajo de los pies para facilitar este proceso y evitar grandes esfuerzos que lesionan el piso pélvico.
También se deben seguir horarios determinados para orinar cada 2 a 3 horas debido a que la vejiga tiene menos capacidad de almacenamiento durante el embarazo, a causa de la presión que genera el útero sobre ella, lo cual impide que pueda ensancharse lo suficiente para almacenar la cantidad de orina normal.
Está indicado también el masaje perineal en el último trimestre del embarazo, -especifícamente desde la semana 35-. Mediante este masaje se busca mejorar la capacidad de los músculos del piso pélvico para elongarse y facilitar el paso del bebé a través del canal vaginal durante el parto natural evitando desgarros y muchas veces también la episiotomía, que es el corte que realiza el médico a un lado de la vagina para ampliar la salida.
Finalmente, pero de muchísima importancia, es el entrenamiento de los músculos mediante el ejercicio. Así como se realiza ejercicio para mantener el resto del cuerpo en forma y prevenir dolores, es absolutamente necesario ejercitar la zona del piso pélvico con un entrenamiento específico dirigido por una profesional experta en el área de piso pélvico, de modo que se mantenga una adecuada fuerza, resistencia y control muscular que permita disminuir los riesgos de presentar disfunciones en estos músculos después del parto.
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