1 Lo primero será (antes de ser diagnosticado) estar atenta a cualquier anomalía en el comportamiento de tu hijo, deberás ser valiente y presentar la posibilidad de que tu hijo tenga autismo ante el pediatra. La cuestión es que se ha demostrado científicamente que cuando los padres sospechan que hay algo mal con su hijo, generalmente están en lo correcto. El autismo no se puede prevenir pero si su diagnóstico se hace a temprana edad el niño podría beneficiarse de los diferentes tratamientos y terapias enfocados en el desarrollo de habilidades sociales, cognitivas y comunicacionales.
2 Busca apoyo, no te conformes con lo que te pueda decir el médico. Rodéate de las mejores vibras de tus seres queridos y ármate de esperanza, pues esa personita que creaste también es muy especial y necesitará de todo tu cariño, comprensión y dedicación. Únete a grupos de padres con hijos autistas, busca información en Internet y en libros, la intención es que nunca agotes las posibilidades de mejorar la calidad de vida de tu hijo.
3 Pero la idea tampoco es que abandones al resto de la familia (pareja y otros hijos), ciertamente tu hijo con autismo demandará más atención pero es aquí donde los poderes de “supermamá” se desarrollan logrando compartir y dar amor por igual a todos los miembros de la familia. En lugar de asumir todas las responsabilidades que conlleva tener un hijo autista, comparte la carga con el resto de la familia, involúcralos desde el primer momento, esto será beneficioso tanto para ellos como para tu hijo.
4 Hablando de superhéroes también debes tener en cuenta que éstos también se frustran, se entristecen, lloran y se equivocan. Así que permítete sentir todas estas emociones sin que esto afecte tu vida y la de los demás, dedícate espacios para reflexionar pero también para agradecer (sí dar gracias), porque situaciones como estas están llenas de aprendizajes que te permitirán madurar, ser más fuerte y ver el mundo desde otro punto de vista.
5 Paciencia. Esta será fundamental para tener éxito en esta ardua tarea. Vive el día a día celebrando los pequeños logros en familia. Enfocarte en el futuro sólo creará ansiedad. Despréndete de cualquier pensamiento negativo que se te atraviese y llénate de buenas energías.
No hay comentarios:
Publicar un comentario