1 Primero que nada debes tener en cuenta que los bonsáis son muy sensibles a los cambios de la luz tanto natural como artificial. También el aire puede afectarlos, por lo que antes de tener un bonsai debes estar segura que las condiciones en tu hogar son las adecuadas y que tendrás tiempo suficiente para su cuidado.
2 El riego es una parte importante de su cuidado, deberás hacerlo sin dejarlos llenos de agua simplemente húmedos, y deberás regarlos antes de que la tierra esté completamente seca.
3 Dependiendo de la temperatura exterior puede ser que el bonsai no necesite del riego, por lo que se recomienda estar atenta al estado de la tierra. Por otro lado si está expuesto al sol o hay un clima caliente en el exterior, la planta podría necesitar agua dos o tres veces diarias.
4 El abono es otro proceso importante para el crecimiento del bonsai, deberás abonarlo en pequeñas cantidades durante las medias temporadas, es decir, durante la primavera y el otoño, aunque es conveniente hacerlo un poco más durante el otoño, mientras que en invierno y verano es posible que no sea necesario hacerlo. Utiliza abono orgánico especial para bonsáis.
5 A medida que tu bonsai va creciendo será necesario transplantarlo, cada dos o tres veces al año deberás llevarlo de una maseta a otra, mientras que podas sus hojas y raíces. Este proceso es un tanto delicado y se realizará en distintos momentos del año dependiendo de la especie.
6 Esta planta también requiere de ser podada, cortando sus hojas y ramas e incluso sus raíces durante el trasplantado. Este proceso es muy importante pues ayudará a fortalecer tu bonsai.
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