Un estilo de vida saludable de los padres será indispensable para que los niños copien el mismo esquema. Pero antes de llegar a los hábitos alimenticios adquiridos, una de las principales recomendaciones de los expertos es la lactancia materna. Los estudios analizados sugieren que amamantar a tu hijo los primeros meses de vida le proporcionará cierta protección contra la obesidad infantil.
Los expertos consideran que amamantar al niño durante el período adecuado le brinda al pequeño la capacidad de regular la ingesta energética, por lo que en un futuro su cuerpo estará condicionado a alimentarse en respuesta a la sensación interna (real) de hambre y se detendrá cuando esté saciado, lo que le evitará padecer de problemas de peso no sólo de niño sino también en la edad adulta ya que le será natural controlar la cantidad de alimentos que ingiere. Incluso se ha demostrado la relación que existe entre un período largo de lactancia y la disminución de las posibilidades de padecer obesidad en los niños.
La etapa en la que tu hijo comience a consumir alimentos sólidos también será fundamental para evitar la obesidad infantil, y es que es en esta etapa donde el pequeño comenzará a desarrollar sus hábitos alimenticios. Recuerda que todos los sabores son nuevos para él y no hay manera de que él decida lo que consume, por lo tanto son tus decisiones acertadas los que le brindarán la oportunidad de consolidar buenos hábitos alimenticios en un futuro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario