1 Levanta las piernas. Siempre que te sea posible recuesta tu espalda en el piso o en tu cama y lleva las piernas arriba, preferiblemente apoyadas en la pared, mantente en esta posición al menos 15 minutos. Evita permanecer de pie o sentada por mucho tiempo. Cuando estés sentada, descansando o durmiendo evita cruzar las piernas.
2 Mantenerte activa y evitar el sedentarismo es algo esencial para combatir las varices. Bien sea caminar, andar en bicicleta o hacer algún otro tipo de ejercicio al menos 20 minutos por día.
3 Si estás sentada mucho tiempo, en la oficina por ejemplo, mueve los pies varias veces, apoyando el talón y la punta en forma alternada. Otro ejercicio útil y fácil puede ser ponerse de pie en puntas, mantener esta posición unos segundos y bajar.
4 Las varices van desarrollándose progresivamente. Cuando aparezcan las arañitas de color rosa en tu piel, visita inmediatamente al médico, él te puede dar la mejor solución para evitar que la situación empeore.
5 Puedes usar medias elásticas o medias de compresión, siempre y cuando esté aprobado por tu médico. En casos crónicos puede ser necesario que las debas usar hasta 24 horas.
6 Evita la ropa apretada o ajustada. Esto permitirá que tu piel esté correctamente oxigenada y circule normalmente la sangre.
7 Las opciones médicas van desde los tratamientos como la escleroterapia, donde el médico inyecta una sustancia química en la vena enferma, irritándola y formando una cicatriz en su interior que bloquea la vena para que pasado un tiempo esta desaparezca. Hasta la cirugía con láser que resulta ser mucho más efectiva.
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