1 Desde muy pequeños son los padres los que crearán las rutinas y hábitos de sus hijos. Por eso crear el ambiente adecuado para el sueño será necesario que se vuelva rutina, de esta forma el bebé podrá relacionar una canción, un masaje, un cuento, o un baño con la hora de dormir.
2 Del mismo modo se deberán respetar los horarios establecidos con anterioridad, para las siestas y para el descanso por las noches. Si no respetas el tiempo de preparación y de relajación, será casi imposible que tu hijo identifique las horas de ir a la cama. Incluso los bebés más pequeños que suelen pasar gran parte de su tiempo durmiendo, pueden presentar problemas, en su mayoría con el sueño nocturno.
3 El ambiente debe invitarlo a relajarse y dormir, evita encender aparatos electrónicos como radio o televisión para hacerlo dormir, es más éstos no deberían de estar en el cuarto del bebé. Por el contrario debes crear la atmósfera necesaria para dormir plácidamente, poca luz, nada de ruidos y la temperatura adecuada.
4 Uno de los secretos de la abuela puede ser desconocido por muchas. Se trata de un relajante baño de manzanilla antes de ir a la cama, para ello prefiere el gel de baño con manzanilla especial para bebés. A diferencia de nuestras abuelas no podemos confiar en todas las hierbas naturales y los efectos que éstas pueden tener en los más pequeños. Si quieres estar más segura, consulta antes con tu médico.
5 A todos nos pasa que mientras más relajados estamos más fácil será conciliar el sueño. Esto también le pasa a tu bebé, por lo que te recomendamos que antes de llevarlo a dormir le des un sutil masaje en todo su cuerpecito, con suaves movimientos circulares que lo dejarán tan relajado que no podrá resistirse a dormir inmediatamente después que lo lleves a la cama.
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