Una característica de los gatos es la pulcritud con la que viven, ya que se acicalan entre 10 y 20 veces al día, evitan ensuciarse y, de vivir en el entorno adecuado, entierran sus heces. Así pues, el conocer los hábitos felinos de limpieza representa una gran ventaja, ya que permite proporcionarles a estos animales los medios más adecuados para su aseo.
Siempre limpios
Sin embargo, si eres dueña de un lindo gatito también tendrás tus responsabilidades en su higiene personal. Es recomendable, por ejemplo, peinarlos y cepillarlos al menos dos veces por semana, esto evitará que se formen nudos en su pelo y además, podrás detectar a tiempo bichos y bacterias.
Por otro lado sus orejas también deberás mantenerlas limpias, pasando una gasa con agua oxigenada al menos una vez al menos, evita hacerlo con palitos o bastoncitos de algodón, la idea es que lo hagas en la parte externa e interna pero sin adentrarte mucho evitando así cualquier accidente desagradable.
Un gato siempre buscará la forma de enterrar sus heces, por lo que si dispones de un jardín en casa puedes estar segura que nunca tendrás que preocuparse por comprar un arenero. Sin embargo, para los gatos que viven en el interior de una casa o departamento, existen algunas reglas básicas a seguir para que los desechos fecales no causen molestias.
1 Elegir un cajón abierto y amplio. Los gatos son animales muy territoriales, por lo que les irrita cualquier olor que les parezca desagradable. Un cajón abierto les permitirá asegurarse de que el olor se escape y les brindará mayor libertad de movimiento, ya sea para girar o mantenerse de pie.
2 Cajón disponible las 24 horas. La primera equivocación que cometen los dueños es privar a sus mascotas de sus cajones durante ciertas horas del día. Un gato debe poder disponer de éste siempre o, de lo contrario, podría incurrir en las primeras faltas de limpieza.
3 Limpieza constante del cajón. Mantener la arena limpia evitará que los gatos comiencen a defecar fuera, ya que ellos prefieren superficies limpias para realizar sus necesidades.
4 También se aconseja lavar la bandeja del arenero con agua caliente dos veces por semana. De esta forma pueden prevenirse enfermedades para el resto de la familia.
Si el gato comienza a defecar u orinar con frecuencia fuera del arenero, es aconsejable observarlo. A veces, se trata de una simple molestia con la arena, pero en otros casos puede ser un indicador importante de alguna enfermedad o de un trastorno de conducta.
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