1 Primero que nada debemos tener claro que no todos los niños son iguales, por tanto no debemos enseñarles de la misma manera. Si te das cuenta que a tu hijo se le hace más difícil concentrarse y aprender, ¡no te alarmes! Es una situación muy normal, que los especialistas en la materia sabrán abordar adecuadamente, lo importante es satisfacer las necesidades de aprendizaje del niño en el nivel adecuado, pues estas necesidades pueden estar sobre estimadas o por el contrario subestimadas. Lo que debes tener en cuenta es que estas dificultades se superan no sólo con el apoyo de la maestra o el psicólogo sino también con el apoyo familiar.
2 Darle la importancia necesaria al proceso de aprendizaje de tu hijo. Para ello deberás involucrarte en la rutina de estudio, conversar acerca de las cosas aprendidas en la escuela cada día, pero también platicar acerca de los amigos y las actividades sociales. De esta forma podrás identificar a tiempo cualquier conflicto que pueda estar afectando el ritmo de aprendizaje de tu hijo.
3 En casa ayúdalo a crear un plan de estudio, dándole la autonomía suficiente para llevarlo a cabo, pero a su vez dejándole claro la responsabilidad que le estás otorgando y lo que esto conlleva. Nunca dejes de orientarlo y hacerle seguimiento, pero con límites que a él le permitan sentir que es quien domina la situación y por lo tanto el único responsable de los resultados. Interviene de ser necesario, sobre todo en los tiempos, es ideal que la tarea que desarrolla en casa lo haga a tempranas horas, que nunca deje para mañana lo que puede hacer hoy, y que si crea un horario de estudio, este deberá ser cumplido.
4 Exigirles demasiado no siempre es bueno. Llévale su ritmo y entiende cuáles son sus capacidades sin aspirar obtener los mejores resultados siempre. Dale espacio a que se equivoque, de cada error siempre saca una lección sin ser represiva. Lleva a cabo la disciplina positiva y un nivel de exigencia adecuado.
No hay nada que puedas cambiar de la noche a la mañana, si quieres ver resultados positivos en su rendimiento escolar entonces enséñale a trabajar día a día por ese objetivo.
5 A veces, los niños saben mucho más de los que pueden expresar. Por eso enséñale a desarrollar su capacidad de demostrar lo aprendido. Practica diariamente sus técnicas de expresión y comunicación. Luego de obtenidos los logros esperados, hazle ver que todo el esfuerzo y trabajo invertido bien trajo su recompensa.
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